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Bueno ante todo saludos a todo el personal, los peques nos tienen absorbidos y no encuentro tiempo para pensar en qué podría escribir para mantener esta bitácoras. Hoy lo hago ya a modo de denuncia. En principio he de reconocer que no me ha ocurrido nada importante y que no se pueda arreglar en unos cuantos días. Pero si analizamos más allá del propio acto nos topamos con lo que más rabia me da; la maldad del ser humano. No…no seré yo quien esté libre de pecados para lanzar la primera piedra, pero sí…si intento ser cada día mejor persona en tanto en cuanto mis acciones puedan repercutir en los demás.

Hoy como otros muchos días voy a un centro comercial para realizar unas compras, sí, para los peques… es que se lo llevan todo que da gusto. Bueno pues al llegar al coche me encuentro que me han hundido una esquina del parachoques trasero y no…no había nadie ni ninguna nota en el parabrisas pidiendo disculpas y con un número de teléfono al que llamar para solucionar el problema de la forma más cordial posible. Tremendo fue el cabreo que me cojo, quién me conoce sabe que soy fanático de los coches, a los que cuido como otro hijo más. El hecho de ser un coche que cuenta con varios meses de vida agrava aún más la situación y mis neuronas quedan saturadas por el coraje, rabia e impotencia que me genera la actitud tan poco cuidadosa que la gran masa humana tiene en un parking donde hay unos mil coches…

Vuelvo a casa y tras pasar la primera fase del cabreo analizo que lo que realmente me hace rabiar no es en sí el golpe en el coche sino la forma de actuar de la persona causante del daño. Cómo es posible ser tan mala persona y no ser responsable de nuestros actos. No nos ponemos en el lugar del otro, en qué sentirá cuando se percate de la situación y se le quede la cara de tonto al ver que pasa por algo que surge de la nada, que se esfuma sin dejar rastro y encima en lo que no tiene nada que ver puesto que no estaba presente. Qué ocurre con las personas…que pierden el norte o que se creen más listos que nadie por cometer un error del que se pueden sacudir sin responsabilidad alguna. Qué ha ocurrido con el respeto hacia los demás y a la propiedad ajena…Dónde está esa empatía con la que disfrutaríamos muchos si la pusiéramos más en práctica…No…no hay respuesta o al menos yo no la encuentro. Todos mis razonamientos caen en saco roto y no saco nada en claro de este asunto.

Pensáis que nuestra sociedad funcionaría mejor si nos respetáramos más los unos a los otros. Yo pienso que SI en cualquier caso. Ya se que no nos vamos a convertir todos en Santa Ángela de la Cruz pero al menos echemos un poco de coraje al asunto y asumamos nuestras responsabilidades desde la empatía y el respeto mútuo.

Esto que os cuento hoy no sólo ocurre en estos casos. Lo podemos extrapolar a cualquier ámbito de nuestra vida. Podemos ver cómo en el trabajo se cometen errores en los que si no son importantes y nadie nos vió escurrimos el bulto que alguien menos ¨listo¨ pagará los platos rotos. Si vemos que algo está mal miramos a otro sitio y no nos preocupamos; siendo así lo que ocurre en innumerables ocasiones y situaciones de nuestra vida. Molestamos muchas veces a los demás y no nos preocupa; intentamos pasar siempre el primero y no esperar aunque para ello pase por encima de los demás…y qué…nada, no ocurre nada.

Así que os animo a que seamos todos un poco más responsables y respetuosos con los demás para ver si por una vez podemos generar un punto de partida sólido donde nuestros valores se puedan fundamentar y que nuestros hijos puedan crecer contagiados de una solida escala de valores. Si no, pues nos queda el plan B, ser un Hijo de Puta y pasar por encima de todos imponiendo nuestro deseo a costa de todos….

Yo me quedo con lo primero…vosotros sois libres de elegir. Pero por una vez en vuestra vida seamos responsables y meditemos el asunto…

Regresando…

 

 

 

 

 

Ante todo pedir disculpas por tener esta bitácoras un poco abandonada; han habido cambios importantes en la familia, somos uno  más, y nos ha tenido ocupados mucho tiempo. Ahora parece que ya nos vamos adaptando y organizando con los dos peques y el tiempo para el ocio se vislumbra en el horizonte. Así que espero, seguir dando un poco la lata con mis opiniones.

Saludos a todos.

Bueno, sé que este post no tiene nada que ver con la temática de esta bitácoras,  y no,  no pienso cambiar el camino elegido. Sin embargo quiero hacer un inciso en la evolución de este blog.

Es un placer para mí mostrar una solución que muchas personas tomarán como agua de mayo.

Como bien indica el título de esta entrada existen muchas personas que no pueden editar sus clips de video de las videocámaras de Sony en el conocido iMovie de MacOs. Nuestras videocámaras Sony ( la mía es la DCR-SR77E) al parecer usan un sistema de compresión diferente el que soportan nuestros Mac y con ello ahorran espacio (hablaremos de las VC con disco duro integrado). Podemos instalar Quick Time pro, Perian y cientos de codecs que al final nos obsequiarán con imagen pero no con sonido.

Cansado ya de buscar información por cientos de foros  y consultas con la propia Sony llegué a la conclusión de tirar la cámara por la ventana pues todas las soluciones pasaban en el mejor de los casos por usar software de conversión, a veces perdiendo incluso calidad de imagen. Forma que me llegué a negar en rotundo pues la pérdida de tiempo es descomunal. Así que con este post pretendo dar un poco de luz a todas aquellas personas que sufren en sus carnes este pequeño calvario.

En mi último intento y recopilando toda la información que tenía encontré la tan ansiada forma de importar los clips desde la videocámara a iMovie en el ansiado formato .mov que necesitaba.

Os añado los pasos a seguir:

- Encendamos el Mac

- Conectemos la videocámara por usb

-Seleccionemos en la pantalla de la VC Conexión USB

- Veremos en el escritorio de nuestro Mac la unidad NO NAME

- Iniciemos iMovie

- Pulsemos el icono de la izquierda con forma de videocámara

 

 

 

 

 

 

- Imovie empieza a buscar los dispositivos conectados para luego proporcionar esta pantalla

 

 

 

 

 

 

 

- En esta nueva pantalla debemos de observar en el margen inferior izquierdo el modelo e nuestra Videocámara

- Seleccionaremos automático o manual e importamos. Luego nos vamos a la carpeta Películas y dentro de ella a la carpeta Eventos de iMovie para encontrar los clips de video en el formato .mov soportados por iMovie.

 

Todo este proceso es tan fácil como tonto pero no se por qué hay muchas personas que no siguen estos pasos que puedan parecer tan intuitivos. No soy un experto pero se que como yo hay muchos que han tirado la toalla. Espero con esta pequeña aclaración facilitar la vida a aquellos switcher  que como yo vamos descubriendo poco a poco los entresijos de MacOS.

ACLARACIÓN: creo que todo este proceso funciona a partir de iMovie ´08

Los Domingos…

Qué hacemos hoy que es Domingo…

 

Bueno pues creo que todos sabemos sacar punta al lápiz o al menos eso creemos. Ya se, ya se…basta con usar un simple sacapuntas. Sin embargo una vez más el ser Humano nos sorprende y realiza maravillas como éstas.

Disfruten de ello y practiquemos todos un poco…

Bueno no quiero saturar más con el tópico de “estamos en crisis” y los especuladores tienen la culpa. Todos nos podemos imaginar quién puede o no tener mucha o nada de culpa en todo este jaleo que nos acontece con la deuda; y me ha parecido muy ilustrativo el siguiente vídeo que intenta dar una versión de cómo la deuda privada pasa a ser responsabilidad de los entes públicos y por consiguiente de los ciudadanos de a pie.

 

A veces, en el trabajo, donde cada día convivo con el dolor y el sufrimiento no puedo hacer otra cosa que pararme a pensar. Tras este momento me pregunto si desde mi posición puedo hacer algo más que mis quehaceres diarios para aliviar el dolor ajeno. Bien es verdad que puedo llevar a cabo mi trabajo desde la mayor excelencia, puedo detectar nuevos problemas, solucionar imprevistos, determinar una serie de necesidades y establecer unos objetivos e intervenciones que se encaminen a cubrir dichas necesidades, puedo administrar correctamente la medicación prescrita…pero, puedo calmar o serenar el alma de las personas?. Puede parecer presuntuoso pero para nada quiero parecerlo. He presenciado la enfermedad, la locura, la desesperanza e incluso la muerte. Momentos todos en los que la palabra no sirve. Todo aquello que decimos en esos momentos van a parar contra un muro insalvable.

Sin embargo sí existe un simple gesto que sirve de comodín para todas estas situaciones de desesperanza…La Sonrisa. No cuesta nada y es capaz de transmitir confianza y serenidad. Basta con colocar tu mano sobre la otra persona y sonreír para poder mostrar que estás ahí.

Bien es verdad que no cuesta nada sonreír pero cada día me doy más cuenta de cómo las sonrisas entre el personal sanitario de un hospital están cada vez más cotizadas. Veo a diario prescribir tratamientos carísimos o llevarse a cabo pruebas diagnósticas de incalculable valor, pero casi nunca rubricadas con una sonrisa en un momento en el que necesitamos un colchón que amortigüe nuestros miedos ante la inminente pérdida de salud que estamos padeciendo.

Así pues he llegado a la conclusión de que mi arma más valiosa para desempeñar mi trabajo diario no puede ser otra cosa que sonreír a las personas que en ese momento lo piden a gritos desde un silencio sepulcral; y por ello animo a todas las personas que siguen esta bitácoras perdida en el inmenso universo virtual a sonreír más a menudo y ser un poco más amable con el que nos rodea. Difícil tarea pero ahí queda ese llamamiento; pues en algún momento de nuestra vida, de forma incuestionable, seremos nosotros los que necesitemos esa sonrisa confortable y salvadora.

 

Pensamientos perdidos…en una noche, donde el dolor incesante perdura por los pasillos de este hospital.

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